Mag. Ricardo Rico
Guzmán
Email: rrgoljc@gmail.com
Cel: 3156250988
RESUMEN
Discernir
sobre el acto de escritura, obliga a la necesidad de generar tesis y
cuestionamientos frente al sentido de comunicar, es así, que la forma de
escribir en algunos contextos sociales,
se ha convertido en la manera de
reconocer el status del hombre, es por esto, que las sociedades limitan las
posibilidades de los menos favorecidos,
al no permitir que el acto de escribir, se convierta en una forma de
crecimiento personal, por ende, para
algunos es la más grande tortura y para otros el placer más grato; por lo tanto,
en el presente documento buscamos despejar interrogantes como: ¿cuál es el
sentido de la escritura en la actualidad?, ¿se escribe por escribir?, ¿hemos
hecho difícil el acto de escribir?, en fin… ¿vale la pena escribir?.
Palabras
claves
Escribir, comunicar,
pensamiento, sociedad, academia, educación.
Abstract
Analyzing the act
of writing, forces the need to generate thesis and questioning the reason for
communicating, that is, the way of writing in some social contexts, has become
the way to recognize the status of man, for this reason, That societies limit
the possibilities of the less favored, by not allowing the act of writing, to
become a form of personal growth, is for this reason, that for some it is the
greatest torture and for others the most pleasing pleasure; Therefore, in this
document we seek to clear up questions such as: what is the meaning of writing
today ?, the human being only writes for communicating basic needs ?, Have we
made the act of writing difficult? What does our writing make sense?
Keywords
Writing,
communicating, thinking, society, academia, education.
La escritura nace
en el país de Sumer en Mesopotamia, a partir de un sistema inicialmente
pictográfico, que con el tiempo logra
reproducir el pensamiento del hombre, sin embargo, aquella sociedad no
pensó en ese entonces, en lo que hoy día se ha vuelto el acto de escribir. La
forma de escribir, se ha convertido en la manera de reconocer el status del
hombre, es por esto, que las sociedades limitan las
posibilidades de los menos favorecidos,
al no permitir que el acto de escribir, se convierta en una forma de crecimiento
personal, por ende, para algunos es la
más grande tortura y para otros el placer más grato que pueden llegar a tener,
¿pero por qué se da esto?, pareciera que el valorar la escritura en la sociedad
de hoy es una manera de llegar a medir la capacidad económica y educativa del
ser humano. Pero, se podría cuestionar ¿cuál es el sentido de la escritura en
la actualidad?, ¿se escribe por escribir?, ¿hemos hecho difícil el acto de
escribir?, en fin… ¿vale la pena escribir?...es hora de analizar.
Pareciera, que el escribir desde la escuela se vuelve lo más
escalofriante, pues, no se te permite ser libre con el manejo de lo grafemas,
como lo diría Sartre (s.f.) citado por Revista Latinoamericana Chasqui (2005,
p.5) (…) si producirnos nosotros mismos las normas de la producción, las medidas
y los criterios y si nuestro impulso creador viene de lo más profundo del
corazón, no cabe nunca encontrar en la obra otra cosa que nosotros mismos:
somos nosotros quienes hemos inventado las leyes con las que juzgamos esa obra(…);
de esta manera, querer enseñar a leer y escribir, o a expresar lo más profundo
que los hombres intentan mostrar…su pensamiento…cuando está enmarcado en reglas
y más reglas que sacuden su interés por dar a conocer lo que (en algunos casos)
no son capaces de expresar con la oralidad, hace de la escritura toda una
tortura. Porque no pensar por un instante, de que si se rompe los límites de la
gramática tendríamos más y más escritores. Todo esto, no quiere decir que no se
merezca rescatar la estructuralidad de la lengua, pero si permitirle el
aprendiz, a ese aventurero de la escritura, la libertad de escribir (en sus
inicios) sin prejuicios lingüísticos.
De
esta forma, se podría decir que en la mayoría de los contextos sociales, el ser
humano se ve abogado a escribir por necesidad comunicativa, como la manera
elemental de subsistencia dentro de una comunidad; tan solo, en aquellos
círculos “cerrados” los académicos y en los medios masivos de comunicación, se
vislumbra la posibilidad de escribir, con el sentido del análisis frente a una
realidad, pero, ¿quiénes son los que escriben allí?, si esto lo respondiera el
antropólogo Henri Lévis Strauss (s.f.), citado por Christopher Johnson en
“Derrida” (1998, P.14) quien diría:
“Durante
miles de años y aún hoy, la escritura ha sido el privilegio de una élite
poderosa…El único correlato histórico constante de la aparición de la escritura
es la formación de las ciudades e imperios con un alto grado de diferenciación
de castas y clases. La función primordial de la comunicación escrita es, por lo
tanto, la de esclavizar y subordinar. La propagación del aprendizaje de la
lectura y la escritura en los países occidentales estuvo acompañado por la
extensión del control estatal”.
Aunque, pareciera algo retrograda este pensamiento,
no está muy lejos de lo que es la cruda realidad, ya que, han sido pocos los
humildes, que han luchado por dejar en
las letras sus ideas, para ser recordados a través de la historia; es evidente,
que el sistema económico facilita el acceso a niveles educativos de calidad y
que por ende, el hecho de escribir podría considerarse un acto elitista. No obstante, a pesar de que
la tecnología ha permitido la creación de espacios virtuales (blogs, páginas
web), que han masificado el pensamiento de muchos, dando esa anhelada libertad
de la escritura, sin embargo, el ser reconocido desde la producción escrita, es
un campo de otro nivel. De esta manera, para los jóvenes se vuelve inoficioso
el hecho de escribir, pues, depende también del acto de leer, situación
dramática de la población colombiana, así pues, con una educación tan desigual,
hace que el análisis de la realidad no se vea plasmado con equidad y
calidad, con el recursos de las letras.
Ahora bien, los profesionales de hoy se
ven en la necesidad de ingresar a círculos de investigación, ¡esto no es que
esté mal!, pero hasta el querer descubrir nuevas cosas, se ven envueltas en el
manejo complicado de la producción de textos científicos (ponencias, working
paper, artículos científicos) así, éste tipo de escritura, (para algunos…los
menos capacitados) termina siendo la manera de ratificar lo difícil de
escribir, en un mundo donde poco se lee y no se cree en la importancia de la
escritura.
Pero,
el panorama no tiene por qué verse tan oscuro, a pesar de las dificultades
sociales, que hacen cada vez más difícil el proceso de educar en la importancia
de la expresión escrita, se debe seguir insistiendo en creer que la sociedad
requiere de seres capaces de analizar y criticar su entorno, por lo tanto, la escuela
sigue teniendo la responsabilidad de orientar
la escritura (y en especial hacia la estructura de los textos
científicos), para hacer a los profesionales más competentes, dentro de ésta
sociedad que no deja de ser clasista, este compromiso, se puede ver reflejado
en las palabras de Ciro Páez (s.f.) citado por Revista Académica U.C.P.R.
(s.f.,p.56) quién en su texto “Leer y Escribir” sugiere lo siguiente: “Un maestro de escritura debe desempeñar
para sus estudiantes el rol de la necesidad. Enfrentándolos a limitaciones
arbitrarias, reduciendo para ellos el campo de lo posible, no los anula, antes
bien, crea las posibilidades para que sus fuerzas se concentren y obren en las
mejores condiciones posibles.”
Por
lo tanto, la sociedad debería promover por igual, tanto la lectura como la
escritura, como una forma de motivar el
crecimiento personal, los principiantes se seguirán sintiendo frustrados con
cada regla gramatical que no fue cumplida a cabalidad, así, se seguirá aislando
del circulo intelectual, aquellos que no logren ejercer la escritura con toda
la pompa que le da la académica. Escribir, no debería ser difícil…pero el
hombre en su afán de mostrar evolución, se ha olvidado en lo simple que puede
ser la expresión, ¡entonces! ¿Quiénes son los culpables de hacer de la
escritura algo inalcanzable?.
De
esta manera, el seguir creando conciencia frente al difícil recurso de
escribir, seguirá recayendo en los encargados de la educación, mostrando las bondades que el expresarse
desde lo escrito le deja al ser; quizás, la desigualdad social, limite su
valoración en determinados círculos sociales y académicos, pues de no cumplir
con sus criterios, seguirá alejando a aquellos que aún no logran dominar sus
formas de analizar la realidad, pero sin duda…¡si vale la pena escribir! bien
sea para conquistar un amor o para
lograr mostrar el resultado de una gran estudio, escribir es seguir un
camino…un camino que se puede recorrer cuando quieres y cuando te deja de
importar lo que piensen, al ser leídas todas tus ideas...! ¡escribe..!
Referencias
bibliográficas:
Revista
Académica e Institucional de la U.C.P.R. (2003). Escribir…¿Para qué?. [En
línea] Retomado de: http://temporal.ucp.edu.co/paginas/terminadas/REVISTA%2066.pdf
Revista
Latinoamerica de Comunicación Chasqui. (2005). Páginas de grandes periodistas.
[En línea] Retomado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/revista?codigo=6192
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