Alejandro Galeano
I.E.D. Betulia
alejandrogaleanoreyes@gmail.com
En la última década ha aumentado el número de adolecentes y jóvenes que sufren un estado habitual de aburrimiento, ya qué, algunos estudios psicológicos y sociológicos recientes han revelado que estamos ante una perturbación social muy preocupante, pero no todo es negativo porque el aburrimiento en pocos casos es fuente de creatividad y productividad.
Según, Renzulli, (2011)”sostiene que estar aburrido despierta una emoción adaptativa que nos hace ser más creativos “. Pero tenemos que tener en cuenta que se refiere al aburrimiento simple o transitorio que es el más común y frecuente que pasa un joven.
Por tanto, vamos hablar del aburrimiento simple o transitorio; un estudio de la Australian National University, ha descubierto que el aburrimiento protege y estimula tanto la creatividad como la productividad individual en la generación de ideas. Pero el aburrimiento por si mismo no engendra creatividad. Para que se convierta en creatividad, es preciso que las persona aburridas tengan unas características especiales: capacidad de aprendizaje, curiosidad por conocer, apertura a vivir nuevas experiencias y capacidad de controlar sus emociones.
Por ende, ahora vamos hablar del aburrimiento crónico o existencial que es el más preocupante por sus consecuencias. Afirma, Polaino, (1989)”lo que en definitiva le aburre, lo que conduce a la experiencia del hastío y del tedio no son los otros, sino uno mismo. Por eso alguien se aburre cuando se experimenta a si mismo como vacío". Se puede decir que: el aburrimiento existencial es como una toxina Segregada por la abundancia mal asimilada, es decir, cuando se tenían más razones objetivas para aburrirse se acomodaban mejor a una existencia aparentemente insípida, y cuando tiene todas las posibilidades para distraerse, se aburren más. ¿por qué se aburren?, para responder a este interrogante e llegado a la conclusión que se busca un remedio en excitaciones artificiales cuyo efecto se apaga muy pronto.
De esta manera, opina Sánchez, (2012)” un joven aburrido-con respecto a otro no aburrido-se expone con mayor riesgo a desembocar en conductas adictivas nocivas como el consumo de alcohol y estupefacientes “. Según numeroso estudios diagnósticos y de sintomatología hablan de causa-efecto: los jóvenes cuando se aburren buscan más botellas y se emborrachan, se drogan más, consumen y navegan más; huyen a espacios artificiales, psicodélicos y digitales donde combaten el aburrimiento a través de un hiperentretenimiento que les descontrola y les narcotiza la atención.
En conclusión, el aburrimiento es muy común en la sociedad y esto conlleva a una problemática compleja, ya que , los jóvenes mantienen en un estado de crisis emocional y el llamado es que los jóvenes deben sustraerse para estar a solas. Estando a solas se puede ser consciente y asumir las riendas de la vida personal; en el recogimiento interior puede un joven encontrar el clímax idóneo para hacer lo más humano y apasionante que se puede ocurrir: pensar, contemplar y leer.
Bibliografías :
Castillo, G. (24 de noviembre 2015). El aburrimiento de los jóvenes y sus riesgos. Universidad de Navarra.[ En línea ]. Retomado de:
Https://www.unav.edu/web/vida-universitaria/detalle-opinion/2015/11/24/el-aburrimiento-de-los-jovenes-y-sus-riesgos/-/asset publisher/4KYB/content/el-aburrimiento-de-los-jovenes-y-sus-riesgos/10174
García. E. (08 de junio 2012). El aburrimiento: fenómeno social en los jóvenes del siglo XXI.Revista semana.[En línea]. Retomado de:
https://www.semqna.com/opinión .com/opinion/articulo/el-aburrimiento-denomeno-social-jovenes-del-siglo-xxi/262544-3
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